Soy la sangre de Latinoamérica | Johanna Carvajal

XIX

Ayer solo fue la infancia
los rompecabezas de colores
sobre la mesa…
Una risa, un escondite,
el oso de felpa
acurrucado en nuestros brazos.
El balance de la vida y la muerte
frente a nuestros ojos…
La luz como refugio.
Hoy, después de cien años
el mundo se estremeció
entre guerras
casas y cosas ausentes,
cadáveres creciendo
como árboles sin flor…
El mundo se cansó
del estruendo,
de las lágrimas cayendo
en las fotografías viejas.
Desenterramos a los muertos
para anunciar el fin…
La tierra mojada
marcó
las huellas inestables
de un futuro incierto.


RESPLANDOR

He llegado al paraje
de un territorio inconcluso
llevando en mis manos
la brújula de hielo
Solo la tierra seca
conoció mi tedio
esa muerta esperanza
dentro de los huesos
Jamás ha sido conocido
el silencio de mi piel
al lado del Sol
Al límite del resplandor
un transitar de luz
ancló mis pies
delante de la ausencia
Estoy tan llena de luminiscencia
y ese fulgor
que arrojé al cielo
volverá
para manchar mi nombre
Enterré en mi carne
el fuego,
más de lo vital
hasta convertir en cenizas
mi esqueleto
Incluso mi alma
seguirá transitando
en el aire
cuando ya todo
se extinga…


ÓPERA DEL DESTIERRO

A Leidy Amaya, líder social asesinada

En la ausencia
los ojos cristalinos
ya no miran las marcas
de la vejez en los cuerpos.
La hierba seca
mutilada, sin respirar
ya no siente
los pasos silenciosos
del destino.


XVIII

Puede haber sido muchas otras, pero mi saco de piel y huesos se encargó de llevar el alma de la que soy ahora. Pude haber sido muchas, incontables…
Tal vez, haber nacido a orillas del Nilo y pasar mi vida entre camellos y arena, haber visitado los jardines colgantes de Babilonia y beber agua de sus arroyos, tener la Acrópolis frente a mis pies, o saludar a Beethoven en alguna calle de Viena…Pero todo eso me fue negado, mi carne fue llevada a un lugar donde el sol nace fuerte todos los días, y mis mejillas rebosan de sudor por su saludo de fuego. Puede haber adoptado el Islam o haber presenciado la caída del muro de Berlín, pero no fui ninguna. Son veintisiete años tratando de entender las visitas de Dios en mis sueños y su necesidad constante de decirme que las flores del ciprés aún no están secas, veintisiete años, presenciando la figura fantasmal de los ausentes que fueron a la montaña y nunca más volvieron a su hogar. Pude haber sido muchas, pero ahora soy la voz furiosa que yace en el centro del mundo.


YO SOY LA SANGRE


Retornarán los libros, las canciones que quemaron
las manos asesinas renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.
Yo pisaré las calles nuevamente – Pablo Milanés


Soy la sangre que se ha derramado en las Malvinas
La sangre que viaja por los torrentes acuáticos del Océano Pacífico
La sangre que vive en mi amigo gorrión y en sus sueños
Soy la sangre que corrió por el cuerpo de mi madre al parirme, soy sus gritos y sus lágrimas
Soy la sangre que está perpetuada como mancha en el vestido de esa niñita cuyo peor error fue tomar el camino equivocado
Sangre maloliente qué vive y se apacigua en las heridas de un hombre al regresar de la guerra, soy el rojo en su tonalidad más fuerte
Soy la sangre que alimenta los cuerpos de hambrientos comensales al recibir su cena
Soy la sangre del venado al que el cazador le apuntó sin piedad
La sangre que pinta las paredes de interminables pueblos
Soy la sangre del minero y su fatiga incurable, para terminar el turno y llevar el pan seco a sus hijos, soy su cansancio, su muerte en pedazos
Soy la belleza en su esplendor más puro, soy la eternidad y su retornar
Yo, soy la sangre de Latinoamérica.


JOHANNA CARVAJAL (Medellín, Colombia, 1993) es estudiante de Historia y Formación Musical con énfasis en saxofón. Además, se ha desempeñado como gestora cultural, conferencista, redactora, y editora ocasional. Sus poemas han sido publicados en importantes revistas literarias de diversos países, en distintos medios virtuales y en antologías nacionales e internacionales. Ha participado en diversos encuentros de poesía de carácter local, nacional e internacional, algunos de ellos son: el 28° y 30° Festival Internacional de Poesía de Medellín y el XII Festival Internacional de Poesía de Guayaquil: Ileana Espinel Cedeño, Ecuador. Ha sido traducida al árabe, canarés, vietnamita, francés, nepalí, italiano, bengalí y al inglés, y publicada en algunos medios en India, Bangladesh, Vietnam, Egipto y España. Es autora de los poemarios Ensoñaciones Grises (2018), Jardines de Ónix (2020), ದೇವಿ ಸಂಪುಟ «Devi Samputa» (publicado en India: traducción al canarés por HS Shiva Prakash, 2020) y la antología personal Fotografía del Vacío (2020), actualmente trabaja en una nueva obra.


Cortesía de la autora

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