Los poetas crujen | Michael D. Amitin

BOATMAN’S ELEGY

Her hand cold with the death of romance
obligatory touch
we watched the chill settle like a mountain
chipped away by cheap time-square watch winds
irretrievably sad-

Still the flowers roll out, the cards keep turning
quick peck kisses, morning mist goodbyes
red heart valentine needle- shooting shared history
through warm nostalgic veins as
dark radio rains threw branches
against the Chopin windowpanes

Forever stuck in this merry, soul-mate long-play quick-riff affair
nightfall- sleep cascades.
Death Valley molten cliffs
Mr Fantasy stands stroking his quiff
barking carnival noise
into the oceans of space and joy that undulate between us
in our king size ruby-eyed forgotten sunken ship bed

So bake that candelight dinner
toss that last-ditch lingerie
we’re old war buddies now
purple contented hearts

ELEGÍA DEL VAQUERO

la muerte del romance, su mano fría
la caricia obligatoria

vimos la helada asentarse como una
montaña astillada por el tiempo
-los vientos del reloj yacían tristes-

todavía las flores se despliegan
las cartas ofrecen besos rápidos
despedidas en la niebla del alba

la aguja de San Valentín en el rojo corazón
los disparos de historias compartidas
en las cálidas, nostálgicas venas 

oscuras tormentas de la radio que
arrojaron ramas contra los cristales
de Chopin

atrapado para siempre en la alegre
alma gemela, se aventura en
un riff de larga duración en
las cascadas del sueño

acantilados fundidos en el Valle de la Muerte
el señor Fantasía acaricia su copete
ladra un carnaval en los océanos del espacio
en la alegría que, entre nosotros, ondea

en nuestra cama de barco hundida
por ojos rubíes olvidados

así que hornea esa cena a la luz de las velas
tira esa última lencería
somos ahora compañeros de guerra
corazones púrpuras, dichosos


DANSE OF EXOTIC BOLIVIAN FOOD MASSACRE

And in that dream
A Spaniard playing charango-
leans over, turns on a tape
‘spill your life’s purpose’

a half-pint remains
my lies shake the roof
Caroline sashays
high on hoisting red flag-draped trays
exotic bolivian food shades
streamers bouncing off her marble-fine high- octane silken

⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀New York culture thighs

In a dark alley panic
thinking I’d left behind my Mandolin

Her matchstick lit me back into flame
when I grew tired of counting ashes
beige corduroy pantlegs crossed in the woody smell
of the dank gallery Monmartre nights

DANZA DE LA MASACRE: COMIDA EXÓTICA BOLIVIANA

y en ese sueño, un español
tocando el charango
se inclina, enciende una cinta
derrama el propósito de tu vida

media cerveza evoca mis mentiras

Carolina sacude el techo
con bandejas cubiertas por banderas rojas

la exótica comida boliviana
hace sombra en las serpentinas
rebotan en su fina seda
inasequible mármol                 muslos de la cultura neoyorquina


en un oscuro callejón urgió el pánico
creí olvidar mi Mandolina

su fósforo me encendió en llamas
cuando me harté de contar cenizas

pantalones beige de pana
piernas cruzadas, olor a madera
en las noches húmedas
de la galería Montmartre


MAMBO’S BLUES

Sad Spanish strains on
Night street

All dissent quiet
Church mice sleeping
Humans creeping
Petrified forests

Papers run you around
Papers to walk the dog
Police looting city blocks
Forgotten masquerade masks soaking in
God forsaken puddles
Gloves, skeleton mud runners

Double fried kisses, canned peaches and mist
Stare from
Weathered shelves
Embraces on hold till a
Magic clock-strike twelve

Poets creak, Paris pastors reach,
in abandoned plunging
hollow cold-ice streams

With great introspection
Masses ponder the great dissection

Easter bunnies screw in tournesol sheds
The bum rap meds, no one to touch his hand

Lab rats grin as the mother
of all vaccines warms to the
Resounding orchestral death march

We stay together Keep our love
Hide in the never heard of

Knit our threads, bake our breads
Sing our songs, read Walt all night long
Nurses, doctor helping hands
Stave off the storm with clothespins

Nature heals, as the wheels roll off the highway
Rest like tires in wilted roadside graveyards

MAMBO BLUES

tristes coros españoles en la calle nocturna

los disidentes callan
los ratones de iglesia duermen
los humanos se arrastran
los bosques se petrifican

los papeles van de un lado a otro
                  y el visado para pasear al perro, también

la policía saquea las manzanas de la ciudad

yacen las máscaras empapadas en charcos
abandonadas por los guantes de Dios
sus esqueletos corren en el barro

hay besos dobles fritos, bruma
y melocotones enlatados

miradas desde estanterías envejecidas
abrazos en espera de que el mágico
reloj marque
las doce

los poetas crujen
los pastores de París llegan
a los arroyos huecos, abandonados
que se hunden en el frío
de su grandiosa introspección

las masas ponderan la gran disección
conejillos de Pascua atornillan cobertizos de torneos
no hay alguien que toque la mano de la medicina del rap

las ratas de laboratorio sonríen
mientras la madre de todas las vacunas se calienta
al son de la marcha orquestal de la muerte

pero nos quedamos juntos
mantenemos nuestro amor
nos escondemos en lo nunca escuchado
tejemos nuestros hilos, horneamos los panes
cantamos las canciones, leemos a Walt toda la noche

nos refugiamos de la tormenta con ganchos de ropa
enfermeras, doctores, extienden su mano

la naturaleza sana mientras las
ruedas se salen de la carretera

reposan como un neumático en
el cementerio de la
marchita

    carretera


HEARTBREAK CAFÉ

She took a bite out
of love’s apple
teeth chattering
sidewalk hill
she staggers

coffee
a round of passing trains
ghost of sister strange in the
midnite telling mirror here
in the heartbreak cafe
homes burn as fast
as you move in my dear

how many starts have I left
again
the engine’s salty
feet are wet
scars piling up like a six car highway skid

Firelight tunnel bleak street rites
faces distorted as a split witch shake
angel wept- shook her straight
to the no time to waste
Heartbreak café

Love sweeps the floor
paints pain with grace
soot cake from yore
swept to forgotten shores
night chimney clouds
another night of rain

Devil stirs
pushover shakes
coconut woman
a loose flank
in the fishtank
of Nexusland

solitary swag

Who do I turn to
Everyone gone

Sip Buddha wails, zen forest steaks
sunrise cooks me
light years away

A weeping willow
bows to the passing train

The devils pitchfork
pierced angel boy
phoenix tattoo
over that shaken marrow to the bone
wound

dancing flame in the window
all dark and quiet in the
Heartbreak Café

HEARTBREAK CAFÉ

ella mordió la manzana del amor
tambaleaba por las colinas de la acera
y el café

en una ronda de trenes que pasan
se refleja el fantasma de la hermana
a media noche, aquí
en el Heartbreak café

las casas se queman tan rápido
como te mueves en mí, nena

¿cuántos arranques me han dejado
los pies del motor salados?

cicatrices se acumulan como un
patinazo de seis coches en la carretera

túnel de luz, de fuego
rituales callejeros, sombríos
caras distorsionadas mientras
un ángel caído que lloraba
las batía, las dividía 
bajo la sentencia
no hay tiempo que perder

Heartbreak café

el amor barre el piso
pinta el dolor con gracia
la torta de hollín de antaño
barre las costas olvidadas

las nubes de la chimenea
traen una noche de lluvia

el diablo se agita pusilánime
y la mujer del coco sacude
un flanco en una pecera
en la tierra de interconexiones
                       en el botín solitario

¿a quién recurro ahora?
todos se fueron a saborear los
lamentos de Buda
los bistecs del bosque Zen
en el amanecer que se cocina
a años luz de distancia

un sauce llorón
se inclina ante el tren que pasa

la horca del diablo
perfora el tatuaje de ave fénix
del ángel en la médula que se agita
en el esqueleto, en la herida llama
que danza en la ventana

todo es oscuro y silencioso en el
Heartbreak Café


MICHAEL D. AMITIN es un poeta y músico nacido en Los Ángeles, California. Actualmente, reside en París, Francia. Viajó por las carreteras del oeste americano desde el este de California, a través de los humeantes burgos hasta los comensales de los depósitos de trenes del oeste, en Colorado, para llevar su música a clubes y salas de concierto. Fue nombrado International Beat Poet Laureate 2020-2021. Sus poemas han sido publicados en Quarterly, Poetry Pacific, North of Oxford, Poetry on the Lake, Love Love Magazine y otros. Una colaboración actual con la fotógrafa parisina Julie Peiffer ha dado lugar al proyecto Riverlights y lo pueden encontrar en riverlights.art


Versión al español de María Del Castillo Sucerquia

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